Ingresar a la lista Clinton es uno de los costos más altos para las compañías que se ven involucradas en lavado de activos.
En los países de América Latina, se expidieron normas que regulan el sector financiero para evitar que criminales blanqueen dinero allí, y a partir de esos cambios, hay más controles, por ello, las redes buscan nuevos sectores para lavar efectivo.
Para dar apariencia legal a su dinero sucio, proveniente del narcotráfico, tráfico de armas, trata de personas y corrupción, los criminales utilizan empresas, que en muchos casos, obran de buena fe.
Las compañías, sean del sector real o financiero, deben conocer a sus clientes, leer actividades sospechosas y alertar a las autoridades sobre estas, de no hacerlo, podrían resultar involucrados en estos “negocios” y pagar un precio muy alto:
Cuando alguien ingresa a la lista Clinton, entra a la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (SDN, por sus siglas en inglés) y a la Lista de Narcotraficantes Especialmente Designados (SDNT).
Esto no solamente afecta al dueño de la empresa y a los altos directivos, sino también a los familiares de ellos. Por eso, las empresas deben tener cuidado con los clientes, proveedores, empleados y socios, activar los protocolos para alertar a las actividades en cuanto vean actividades sospechosas para no dejen que eso crezca ni que terminen involucrados.
Para conocer más de blanqueo de dinero, lee conozca cómo operan las redes de lavado de activos.
La Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) advierte que cuando una empresa se ve involucrada con las redes de lavado de dinero, sea voluntaria o involuntariamente, ayuda a los delincuentes a escapar del castigo por los delitos de secuestro, extorsión, narcotráfico, tráfico de armas, trata de personas y corrupción.
El lavado de activos es clasificado como un delito contra el orden económico y social. La UIAF explica que causa problemas en la economía por los efectos secundarios como inflación, desestabilización de precios, incertidumbre, corrupción, limitación de créditos, descomposición social, pérdidas de valores y violencia.
Una herramienta tecnológica como Pirani y su módulo de gestión de riesgos de lavado de activos permite a las empresas identificarlos y gestionarlos fácilmente para que puedan proteger lo que más les importa. Crea tu cuenta gratis y conoce más.